[Via: Documentos TV (la2)] El otro día se me pusieron los pelos de punta viendo un documental que se titulaba: "Nos vigilan" (si es que el titulo lo dice todo) que está disponible en su pagina para el que lo quiera ver.
Para ser sinceros o sincera, tengo cierta tendencia a meterme rápidamente en el papel, incluso de las películas de ficción más irreales (véase star wars) o de las historias mas fantásticas (véase Asimov)...
Por cierto, y haciendo un paréntesis en el tema que quiero comentar, si aun no habéis leído nada de uno de los grandes del género de la ficción, os lo recomiendo rotundamente. Tiene una obra muy extensa (leo que mas de 500 volúmenes) y es un genio de los que no quedan; resulta fácil empezar con una historia corta y luego es cuestión de segundos engancharse... puede que para siempre o puede que hasta que se acabe el libro. Yo empecé con "La ultima pregunta" cuya protagonista es la todopoderosa Multivac. Toda una experiencia para reflexionar, porque a veces la ficción y la realidad no se encuentran tan alejadas...
Conclusión que viene muy bien para continuar con mi reflexión: Decía que había visto un documental interesante, etc. Trataba los temas de la seguridad en Internet, del respeto a la privacidad, de las cámaras ocultas... y lo que me llamó la atención es un club/discoteca del que se habla al final: Baja Beach Club. Aunque parezca una discoteca normal... NO LO ES.
En la web: Sección VIP (la octava opción en la barra de menú superior). Es una discoteca inicialmente holandesa pero con sede en Barcelona, por si a alguien le convencen. Lo explican bien en el enlace: "Verichip: Entrevista Conrad Chase".
Para resumir: los socios de este club se implantan un chip en el brazo que cuesta 125€ (el implante tarda medio minuto, es como sacarse sangre) y posibilita la identificación de cada uno de sus clientes (mediante RFID). Las ventajas: tienen acceso al área privada, no pagan en efectivo y son reconocidos sin necesidad de llevar DNI. Por ahora solo eso, pero las aplicaciones son infinitas.
Nota: al final del reportaje si que dejan entrever las aplicaciones positivas que podrían desarrollarse, por ejemplo: control y seguimiento de criminales.
Y si no queréis asustaros, no veáis el documental que os van a manipular para que os sintáis rodeados de ojos que todo lo escuchan y oídos que todo lo ven (o al revés). Entonces no querréis que la tecnología siga avanzando: que frene que frene. Que paren el mundo que yo me bajo.
Y el mundo no para.